- Jesús de Nazaret -
 
CURIOSIDADES DEL CALENDARIO
 

Con este texto se pretende explicar la gran complejidad que supone datar las distintas fechas clave de la vida de Jesús, si éste nació hace más de 2000 años.


CALENDARIOS OCCIDENTALES

 - Gregoriano: La mayor parte del mundo occidental se rige por este calendario instaurado por el papa Gregorio XIII en 1582 para corregir los errores del calendario Juliano.

 - Juliano: Fue introducido por Julio Cesar en el 45 A.C. y es el que tienen los griegos, rusos y ortodoxos cristianos en general.


ORÍGENES

Nuestro calendario actual hunde sus raíces en el antiguo calendario solar egipcio que empezó a usarse alrededor del siglo XIV a.C. En este calendario cada año constaba de 365 días, ya que éste era el intervalo aproximado entre dos salidas helíacas de Sirio; por lo tanto, el calendario se retrasaba casi un día cada cuatro años. Como no se tomaba ninguna medida correctora, con este calendario se obtenía un principio móvil de las estaciones.

Esta situación perduró hasta que en el año 238 a.C., bajo los auspicios de Alejandro Magno, se introdujo un día adicional cada cuatro años. Así, en este calendario Alejandrino la duración media del año era de 365.25 días.


CALENDARIO EN TIEMPOS ROMANOS

Por su parte, en la República Romana estaba en uso un calendario que descendía del calendario de Numa. Constaba de un periodo básico de 355 días, (en lugar de 354 que habría sido más correcto), repartidos en meses de 31, 29 y 27 días, al que se añadía un mes de 22 o 23 días cada dos años para ajustar el calendario al ciclo estacional. Como estos ajustes no se realizaban de manera sistemática, el calendario romano resultaba ser bastante caótico. En este sistema, los años se contaban a partir de la fundación de Roma y se designaban como AUC, (Ab Urbe Condita, que significa después de la fundación de la ciudad).

En el año 708 AUC, que más tarde sería el 46 a.C., el antiguo calendario romano se había retrasado 90 días respecto al ciclo estacional y Julio Cesar, bajo el consejo de Sosígenes, astrónomo de Alejandría, adoptó el calendario Alejandrino. Como primera medida añadió 90 días a ese año, que paso a tener 445 días, para volver a ajustarlo con el ciclo estacional y fijo un ciclo de cuatro años con tres años comunes de 365 días y un cuarto bisiesto de 366 días. El día adicional se introducía entre el 24 y el 25 de Febrero como un día repetido. Este calendario ya tenía la duración de los meses como la actual y se denominó calendario Juliano en honor a Julio Cesar, el cual también cambió el nombre del quinto mes, que pasó de denominarse Quintillis a llamarse Julio, también en su honor. Sin embargo, un error en la interpretación del edicto de cambio de calendario llevó a que desde el año 709 AUC hasta el año 744 AUC se introdujera un bisiesto cada tres años en lugar de cuatro. La solución a este problema no llegó hasta que el emperador Augusto no decretó que los años comprendidos entre el 745 AUC, (9 a.C.), y el 756 AUC, (3 d.C.), fueran, todos ellos, años comunes. Para no ser menos que su predecesor, hizo cambiar el nombre del sexto mes, que pasó de denominarse Sextillis a Augustus.


DIONISIO EL EXIGUO

Pasaron cinco siglos y ya en el año 523 el Papa Juan I le encargo al monje teólogo y matemático romano Dionisio el Exiguo la elaboración de un calendario para la celebración correcta de la Resurrección de Jesucristo según el Concilio de Nicea. De hecho, las dos sedes más importantes de la cristiandad de aquellos tiempos, Roma y Alejandría, discrepaban en la fecha de su celebración. En esa época se contaban los años a partir de los años del reinado de Diocleciano (283-313). Por eso Dionisio eligió en sus cálculos nombrar los años a partir del nacimiento de Cristo y no a partir del rey que había perseguido a los cristianos.

Dionisio calculó el nacimiento de Cristo el 25 de Diciembre del 753 AUC, aunque lo hizo erróneamente, porque si comparamos estos datos con las fechas del reinado de Herodes el Grande, vemos que Jesucristo nació antes del año 4 a.C. Para simplificar, según Dionisio, Jesús habría nacido después de la muerte de Herodes, lo cuál, es imposible. En consecuencia, según este calendario el año del nacimiento de Cristo es el año 1 de la Era Cristiana (1 d.C), y el año anterior el 1 a.C.

Además al durar el año Juliano aproximadamente 11 m y 14 s más que el año trópico (tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa al Sol), acumula un error de un día cada 128 años. En 1477 el equinoccio de primavera se había adelantado al 11 de marzo. A la Iglesia le preocupó este error que afectaba a la celebración de la Pascua de Resurrección, que tiene lugar durante el domingo siguiente al primer plenilunio después del equinoccio de primavera, y otras fiestas movibles que dependen de ella.

Este punto era fundamental para el cómputo de una festividad religiosa de importancia capital como era la Pascua, que tiene lugar durante el domingo siguiente al primer plenilunio después del equinoccio de primavera. Por este motivo, el Papa Gregorio XIII decretó en el año 1582 d.C. una reforma del calendario.


GREGORIO XIII

Para corregir el error, el papa Gregorio XIII, nombró una comisión de astrónomos y matemáticos como Luigi Lilio, Egnazio Danti y Christopher Clavius, etc. para que revisaran el calendario Juliano. Así las dos personas que terminaron de diseñar el calendario que usamos actualmente fueron: Luigi Lilio Ghiraldi (o Aloysius Lilius), médico de Verona, quien ideó el nuevo sistema, y Cristóbal Clavius, astrónomo, matemático y físico de Nápoles, quien hizo todos los cálculos necesarios. En marzo de 1582 fue abolido el calendario Juliano por decreto del Papa Gregorio XIII y se estableció el calendario gregoriano.

El calendario Juliano había acumulado un error de diez días con respecto al año trópico por lo que estos días tuvieron que restarse de forma arbitraria; así en el año 1582, el día siguiente del jueves 4 de octubre fue el viernes 15 de octubre. Este ajuste logró que en el año 1583 el equinoccio de primavera sucediera el 21 de marzo.

Además de ajustar el calendario existente con el equinoccio de primavera, se estableció que se perdieran tres años bisiestos cada 400 años. La regla adoptada fue que los años terminados en 00 fuesen bisiestos sólo si eran divisibles por 400, es decir, los años 1600 dC y 2000 dC serían bisiestos, pero los años 1700 dC, 1800 dC y 1900 dC no lo serían. Así se conseguía que en un ciclo de 400 años la duración media del año civil fuera de 365.2425 días, valor mucho más cercano a la duración del año trópico que la que se obtenía con el calendario Juliano.


AJUSTES Y ACTUALIZACIONES

El Calendario Gregoriano, que acumula un error de un día en 3226 años, fue adoptado por todos los países católicos y la mayoría de los protestantes, aunque algunos de éstos no lo adoptaron inmediatamente. Inglaterra, por ejemplo, no remplazó el Calendario Juliano por el Gregoriano sino hasta el año 1752, para hacerlo tuvo que hacer un ajuste: el día siguiente al miércoles 2 de Septiembre de 1752 según el calendario Juliano, fue el jueves 14 de Septiembre de ese mismo año 1752, según el Calendario Gregoriano. La confusión fue total y aún hoy en día hay fechas que los historiadores no pueden determinar con certeza. Como consecuencia del cambio de calendarios, resulta que aunque tanto Cervantes como Shakespeare murieron el martes 23 de Abril de 1616 en España e Inglaterra respectivamente, en el caso de Cervantes se aplicaba ya el Calendario Gregoriano, mientras que en el de Shakespeare la fecha corresponde al Calendario Juliano. Así pues, Shakespeare murió el martes 3 de Mayo de 1616 según el calendario Gregoriano, por lo que no murió el mismo día que Cervantes.

Rusia, probó entre 1923 y 1940 diversos calendarios y en 1940 adoptó oficialmente el Calendario gregoriano. Antes de la Revolución Bolchevique que dio lugar al nacimiento de la Unión Soviética, se utilizaba en Rusia el Calendario Juliano, por lo que dicha Revolución se llamó la Revolución de Octubre, ya que se inició el martes 24 y el miércoles 25 de Octubre de 1917 según el Calendario Juliano, pero estos días corresponden a los días martes 6 y miércoles 7 de Noviembre de 1917 en el Calendario Gregoriano y son, de hecho, las fechas en las que actualmente se conmemora la Revolución Rusa.

Si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es que una centuria tiene 100 años, así el siglo I después de Cristo va desde el año 1 hasta el 100, el siglo II desde el 101 hasta el 200, etc. El año cero no se computó porque en la numeración romana no existía el concepto matemático del cero. El número cero viene de la India y fue introducido por los árabes en el siglo IX. De aquí viene la polémica del comienzo del s. XXI que empezó realmente en el año 2001.

 
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