Herodes Antipas

ORIGENES

Tetrarca de Galilea y Perea. Herodes Antipas fue hijo de Herodes I el Grande y de Maltace, una de sus esposas. Al morir su padre, recibió los territorios de Galilea y Perea y el título de Tetrarca. Fue luego espía de Tiberio, al que sirvió información de los gobernadores romanos de Oriente.

HERODÍAS

Debido a sus relaciones con Herodías (su propia sobrina y esposa de su hermanastro Herodes Filipo) sufrió contratiempos políticos con su suegro, el rey nabateo Aretas IV. Aunque aparentemente era un judío ortodoxo, que incluso peregrinaba en la Pascua a Jerusalén, la vida licenciosa de Herodes Antipas fue criticada por Juan el Bautista, razón por la cual el profeta fue encarcelado y muerto (fue decapitado a petición de Salomé, la hija de Herodías).

MUERTE DEL BAUTISTA

El Nuevo Testamento nos explica la razón por la que Herodías quería la cabeza de Juan. Ella estaba casada con Herodes Filipo- distinto del tetrarca del mismo nombre- quien vivía en Roma como ciudadano común, y con el que había tenido una hija, Salomé. Al abandonar a su marido para casarse con Antipas actuó en contra de la ley. Juan amonestó a Antipas por esa unión adúltera y Herodías se vengó. Josefo no dice que la muerte de Juan haya de ser atribuida al odio de Herodías, sino a los celos que sentía Herodes por la influencia que ejercía Juan sobre el pueblo. El Bautista fue enviado a la torva fortaleza de Maqueronte, en las montañas al este del Mar Muerto, y ejecutado allí.

JUICIO A JESÚS

Herodes Antipas intervino en el proceso de Jesús a quien consideraba el Bautista resucitado a instancias de Poncio Pilato, procurador romano. Antipas había ido a Jerusalén para la Pascua, y se le nombra junto a Pilato como enjuiciador de Cristo. La enemistad que existía entre él y Pilato nació cuando este último hubo de condenar a muerte a algunos galileos que pertenecían a la jurisdicción de Herodes.

DESTIERRO Y MUERTE

En el año 36, Aretas IV, su suegro, le declaró la guerra, pero, aunque contó con la ayuda romana, la muerte de Tiberio le dejó en realidad solo. Cuando Herodías se percató de lo bien que le había ido a su hermano Agripa en Roma, de donde volvió convertido en rey, aconsejó a Antipas que visitara a César y obtuviera el título real, ya que hasta entonces no lo era, sino sólo tetrarca de Galilea -aunque a veces el Nuevo Testamento lo llama rey-. Sin estar de acuerdo con el consejo, Antipas acudió a Roma (39), y pronto supo por sus mensajeros que Agripa lo había acusado ante Calígula de conspiración (suministrar armas a los partos) contra los romanos. El Emperador lo desterró a Lyón, en la Galia (Francia), en 39 d. C. Herodías lo acompañó y en donde Herodes murió en una fecha que se desconoce.

Entre sus actividades edilicias cabe destacar la construcción de la capital de sus territorios, Tiberíades, llamada así en honor de Tiberio, y la reconstrucción de Séforis (Diocesarea) y Livia (Bet-Haram).