REFLEXIÓN
La Pascua de Jesús lo cambia todo: los hombres y las cosas, su vida, su historia... Nunca hubo cambio tan radical como el de la Resurrección de Jesús.
Y es que la Resurrección es el triunfo de la vida sobre la muerte. La Pascua es, ante todo, la fiesta de la Vida.
Jesús mismo había dicho que Él era la resurrección y la vida, y esa profecía la hemos visto cumplida. ¡¡ÉL RESUCITÓ!!
Y esto tiene que cambiarnos la vida. Nada puede seguir igual. Todos deben de notar en nosotros lo que estos días hemos vivido y celebrado. Jesús ha resucitado y lo llevamos dentro de nuestro corazón. Hemos experimentado el amor más grande: Jesús ha entregado la vida por nosotros, y por nosotros ha resucitado. Y algo así sólo puede ser levadura de algo importante, y ese algo ya ha empezado, ¿No lo véis? ¿No lo notáis?
LECTURA A COROS:
1.No somos cristianos por creer en el pecado,
en la muerte, en la cruz.
Lo somos, por creer en la alegría, en la vida, en la amistad...
¡Y en la Resurrección de Cristo!
2.Lo nuclear de nuestra fe consiste en una esperanza:
La de que toda prueba se transforma en gracia,
Toda tristeza en gozo, toda culpa en perdón,
¡Toda muerte en Resurrección.!
3.Las mujeres iban hacia el sepulcro
pensando en quién correría la losa.
Ese es nuestro gran problema de cristianos:
tener sepultada nuestra esperanza, nuestro optimismo,
bajo una losa que creemos superior a nuestras fuerzas.
4.La Pascua es la experiencia de vernos liberados de esa losa.
Los padres de la Iglesia decían que
no hay sino un solo medio para resucitar:
curar la tristeza.
5.La dificultad real no está sólo en tener o no fe en esa Resurrección,
sino en que los cristianos tengamos o no ganas
de resucitar cada día. ¡Ganas de vivir!
Y debemos comenzar por morir a eso que tenemos tan vivo:
egoísmos, tristezas, rencores...Y debemos resucitar
a esa zona que tenemos tan muerta: fe, esperanza, amor...
6.No hay mas que una prueba evidente
de que Cristo ha resucitado: ¡Mostrarle vivo!
Mostrar cómo sigue habiendo personas y grupos
que viven su misma vida y aman con su mismo amor.
7.Luchar hasta el final por Jesús, aunque a veces
signifique complicarme la vida. Aunque a veces sea mi rival.
Llevarle en mi corazón, siempre, con alegría.
8.Como cristianos tenemos una misión:
dar testimonio de la Resurrección de Cristo.
Esto es amar, defender, extender y vivir la...¡VIDA!
Debemos SER LEVADURAS DEL AMOR.
DESPEDIDA:
Que estos días vividos en fe y amistad nos recuerden siempre que debemos vivir alegres porque Aquel que más nos ama, ha muerto y resucitado por nosotros. Que estos días brillen siempre en la noche gris, porque ahora mejor que nunca sabemos que JESÚS RESUCITÓ!!!!!!!!!!!!!!


