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ORÍGENES
María, hija de Joaquín y Ana nació probablemente en Jerusalén, aunque hay alguna versión que situa su nacimiento en Belén o alrededores. Así como Joaquín pertenecía a la familia real de David, también se supone que Ana era descendiente de la familia sacerdotal de Aaron. Por ello, Jesús, descendía de una familia real y sacerdotal. ANUNCIACIÓNDespués de morir sus padres, María se casó con José, carpintero de profesión y se fueron a vivir a Nazaret, una ciudad de Galilea. Allí se le presentó el arcángel San Gabriel y le anunció que Ella concebiría en su seno al hijo de Dios, que iba a hacerse hombre. Ella le dijo: "cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón". María dijo esto porque había hecho voto de virginidad, porque ya estaba casada con José. También le reveló, para confirmar la divina encarnación, que Isabel su prima, que tenía una edad avanzada, había concebido un niño. Entonces María fue a visitar a Isabel que estaba casada con Zacarías. Al ver Isabel a María exclamó: "¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?" No pudo María dejar de bendecir a Dios en tal momento y prorrumpió un admirable cántico de alabanzas a Dios, que denominamos el himno del Magníficat. Allí se quedó María otros tres meses más. La situación tuvo que ser muy dolorosa para los dos cuando José se enteró del embarazo de María, ya que José desconocía el misterio de la Encarnación: "José, su esposo, siendo justo, no quiso denunciarla y resolvió repudiarla en secreto". María dejó la solución a esta dificultad en manos de Dios, y Dios informó en su momento al asombrado esposo de la verdadera condición de María. Mientras José "reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir en casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados". EL VIAJE A BELÉNJosé y María viajaron desde Nazaret hasta Belén obedeciendo un decreto de César Augusto que ordenaba un empadronamiento general. Dado que el empadronamiento había atraído a multitud de extranjeros a Belén, María y José no encontraron sitio en la posada de la caravana y tuvieron que alojarse en una gruta que servía de refugio para los animales. NACIMIENTO DE JESÚSEstando allí, se cumplieron los días de su parto, naciendo el niño durante la noche. Después de dar a luz a su hijo, María "le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre". Poco después del nacimiento del niño los pastores, obedientes a la invitación del ángel, llegaron a la gruta "y encontraron a María, a José y al Niño acostado en un pesebre". LA VISITA DE LOS MAGOSTras la Presentación de Jesús en el templo, la Sagrada Familia bien volvió directamente a Belén, o bien fue primero a Nazaret y de allí a la ciudad de David. De todos modos, después de que "los magos de Oriente" hubieron sido guiados hasta Belén por Dios, "entrados en la casa, vieron al Niño con María, su madre, y de hinojos le adoraron, y abriendo sus alforjas, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra". LA HUIDA A EGIPTOPoco después de la partida de los magos, José recibió el mensaje del ángel del Señor para que huyera a Egipto con el Niño y su madre, debido a los malvados propósitos de Herodes. |
LA SAGRADA FAMILIA EN NAZARET
La vida de la Sagrada Familia en Nazaret fue la propia de un comerciante pobre normal. Mientras José ganaba el sustento para la Sagrada Familia con su trabajo diario, María atendía las labores del hogar. S. Lucas (2:40) dice brevemente de Jesús: "El Niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en Él". El Sabath semanal y las grandes fiestas anuales interrumpían la rutina diaria de la vida en Nazaret. JESÚS ES HALLADO EN EL TEMPLOJosé y María iban cada año a Jerusalén en la fiesta de la Pascua". Probablemente dejaron al niño Jesús en casa de amigos o parientes durante los días que duraba la ausencia de María. Al volver y no encontrar al niño se volvieron a Jerusalén en busca suya y lo encontraron al tercer día cuando estaba en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles... Cuando sus padres le vieron, se sorprendieron mucho. Después de esto, volvieron a Nazaret donde pasaron una vida de trabajo y pobreza. EL MILAGRO DE CANÁHubo una boda en Caná de Galilea, y María estaba allí con Jesús y sus discípulos. No tenían vino, porque el vino de la boda se había acabado. En esto dijo la madre de Jesús a éste: No tienen vino. Díjole Jesús: Mujer, ¿qué nos va a mi y a ti? No es aún llegada mi hora. Se supone que uno de los contrayentes estaba emparentado con María, y que Jesús había sido invitado a causa del parentesco de su madre. La pareja debe haber sido bastante pobre, ya que el vino estaba de hecho agotándose. MARÍA DURANTE LA VIDA APOSTÓLICA DE JESÚSMaría logró pasar casi completamente inadvertida. Al no ser llamada para ayudar directamente a su Hijo en su ministerio, no quiso interferir en su trabajo con una presencia inoportuna. En Nazaret era considerada como una madre judía corriente. MARÍA DURANTE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑORDado que la Pasión de Jesucristo tuvo lugar durante la semana pascual, se espera naturalmente encontrar a María en Jerusalén. La profecía de Simeón se cumplió en su plenitud principalmente durante los momentos de sufrimiento de Nuestro Señor. Según la tradición, María se encontró con Jesús cuando cargaba con la cruz camino del Gólgota. Mientras Jesús colgaba en la cruz, "estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a la Madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa". Ahora Jesús confía a María a Juan como su madre, y desea que María considere a Juan como su hijo. DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓNLa narración inspirada de los incidentes relacionados con la Resurrección de Cristo no menciona a María; mas tampoco pretenden ofrecer una narración completa de todo lo que Jesús hizo o dijo. Aunque los Evangelios no nos lo dicen expresamente, podemos suponer que María estaba presente cuando Jesús se apareció a varios de sus discípulos en Galilea y en el momento de su Ascensión. Más aún, no es improbable que Jesús visitara repetidamente a su Bienaventurada Madre durante los cuarenta días después de su Resurrección. El día de Pentecostés, el Espíritu Santo había descendido sobre María cuando vino sobre los Apóstoles y discípulos reunidos en la habitación del piso alto de Jerusalén. Sin duda, las palabras de Juan "y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa", se refieren no sólo al tiempo entre Pascua y Pentecostés, sino que se extienden a toda la vida posterior de María. María vivio el resto de sus días en Jerusalén aunque también existen fuentes que indican que su lugar de residencia fue Éfeso. Su Asunción en cuerpo y alma a los cielos pudo ser en el 48 d.C. |


